Hablando de «23 Otoños antes de ti»

Hablando de «23 Otoños antes de ti»

Después de «Hablando de 33 Razones para volver a verte» y «Hablando de Tal vez tú», creo que lo de hacer este post antes de cada publicación ya puede empezar a considerarse una tradición. Pensaba que no me iba a dar tiempo y estuve a punto de no hacerlo esta vez (porque es un poco una tontería, aunque es «mi tontería» y visto así mola más), pero nada, me he animado y ha llegado el momento de contaros un poco por encima lo que encontraréis en «23 Otoños antes de ti», la segunda entrega de la serie «Volver a ti».

gig mike rachel

¿Qué puedo decir de esta novela…?

Tenía muy claro que quería escribir la historia de Luke, ya no solo porque su trama quedaba totalmente abierta, sino porque, además, el personaje me lo pedía a gritos. Tanto que, para esta novela, ni siquiera necesité hacer ningún esquema. Siempre suelo usar una libretita para cada historia y voy apuntando escenas, sucesos, pequeñas cosas (a menudo, incluso uso este método del que hablé aquí), pero en el caso de «23 Otoños antes de ti» no ocurrió nada de todo eso. Simplemente me senté frente al ordenador y escribí, escribí y escribí hasta que la terminé. Fue así, sin más. Quizá debido a ello la historia peque de ser algo sencilla, pero también puede que gracias a ese «dejarme llevar» sea una novela que disfruté mucho y más íntima, por el momento que atravesaba y porque terminé escribiéndola más con el corazón que con la cabeza.

0b8384f96462f85f0fe0c8fadbe5b22dLo he dicho algunas veces, pero el orden de publicación de mis libros no suele ser el mismo que en el que se escriben. Y, al mirar atrás, me cuesta mucho hablar de novelas que terminé hace tiempo, porque han pasado casi dos años desde que puse el punto y final a la historia de Luke y Harriet y, cuando la releo, no puedo evitar ver cosas que mejorar, pero, de algún modo que no sé muy bien explicar, tras la última corrección llegué a la conclusión de que tenía que parar de tocarla. Creo que cada historia forma parte del camino y es experiencia y un empuje hacia las que vendrán después. Además, soy de las que piensan que una novela puede llegar a perder su esencia, aquello que la hace especial, y que incluso las imperfecciones pueden ser bonitas. O así intento verlas yo cuando releo esas historias que se han quedado atrás con el paso del tiempo y que, en cierta medida, reflejan a la persona que era en el instante en el que las escribí. Es cierto que, cuando pienso en «Llévame a cualquier lugar» o en las demás, veo mil quinientos fallos y carencias, sí, pero, en el fondo, sé que, si me diesen la oportunidad de corregirla ahora, creo que no lo haría, porque me da a mí que, en parte, «la destrozaría», y eso era lo que me venía a la cabeza durante la revisión final de esta historia porque, al fin y al cabo, era justo lo que quería contar en el momento en el que la escribí, lo que necesitaba expresar y lo que me llenó mientras lo hacía. Y me quedo con eso.

Así que, en fin, no quiero enrollarme mucho, pero la verdad es que, quizá por lo fluida que nació su historia y lo que significó en ese instante para mí, les guardo mucho cariño a Luke y a Harriet. Si en «33 Razones para volver a verte» la cosa iba de besos, pecas, estrellas, nostalgia, recuerdos, daño, pérdidas y segundas oportunidades, «23 Otoños antes de ti» es sueños, hojas, risas, dulce y salado, confianza, inseguridades, más besos y muchas certezas.

gig luke harriet

Poco más puedo decir (creo que estoy dejando atrás esa etapa en la que me daba por escribir entradas larguísimas), tan solo que, iniciar esta serie junto a vosotros, ha sido una experiencia genial y que, de algún modo, ahora que estoy escribiendo la tercera parte, tanto Rachel como Mike, Luke y Harriet, siguen todavía conmigo y siento que aún no me he despedido de ellos, lo que hace que esta publicación sea muy especial en el sentido de que, para mí, todavía continúan su camino y me hablan y me cuentan cómo avanza su historia. Espero que os apetezca descubrirla y que, a todos los que disfrutáis leyendo novela romántica, «23 Otoños antes de ti» os regale alguna que otra sonrisa y un buen rato de lectura. PD: Para los que habéis leído mis otras historias, es probable que en esta encontréis algunos (o muchos) guiños 😉