¡Mañana llegan Autumn y Jason! Quedan solo unas horas para que «13 Locuras que regalarte» vea la luz mientras escribo esto (vamos, que cuando publique la entrada ya será 14 de mayo) y aunque pensaba que no me iba a dar tiempo porque estos últimos meses mi vida es un parpadeo, no quería saltarme esta entrada como al final ocurrió con «El chico que dibujaba constelaciones». Y sí, también tengo pendiente las curiosidades de «El día que dejó de nevar en Alaska» y las haré pronto, lo prometo. Porque en el fondo me encanta este rinconcito mío, solo me falta encontrar huecos para poder dedicarle más tiempo, pero todo se andará. De todas formas, si queréis adentraros en la novela sin saber absolutamente nada, mejor no sigáis leyendo esta entrada. Al final, eso sí, añado un párrafo en color azul, pero referente a otras cosas (próximas publicaciones, proyectos actuales y demás).

A lo que iba. Jason. Y Autumn. Que ya están aquí. Si he de ser sincera, con eso de que cerré su historia hace más de un año, tengo la sensación de que ya los dejé en vuestras manos, aunque en realidad no sea así. Creo que, de las tres novelas de la serie «Volver a ti», esta es la más arriesgada, pero, curiosamente, con la que menos nerviosa estoy (no tener tiempo libre hace que una se coma menos la cabeza, está demostradísimo). Y digo la más arriesgada en referencia a él, a Jason. Sé que muchas lleváis esperando la historia de este personaje desde la primera novela, que a veces las expectativas juegan malas pasadas y que es imposible contentar a todo el mundo, pero en esta ocasión quise darle la vuelta a la tortilla: coger al chico bueno, al intachable, al correcto y… hacerlo más humano.

Y costó. Meterme en la cabeza de Jason fue agotador. Conocerlo de verdad, porque con cada novela creo que la obligación del autor es entrar dentro de los personajes, ver la vida, los hechos y las emociones desde su perspectiva, e imaginar cómo reaccionarían ante tal situación (aunque no tenga nada que ver con cómo reaccionaría uno mismo). Entenderlo, vaya. Sé que suena un poco loco, pero siempre he pensado que, si el escritor no ve a sus personajes reales, casi de carne y hueso, es más difícil que luego el lector sí lo sienta así. Así que, como decía al principio, Jason me costó. Hasta la fecha (quizá junto a Nilak) es el personaje masculino que más se aleja de mi prototipo habitual, así que tengo un poco la sensación de que sí fue lo que más esfuerzo me supuso de esta novela.

Pero luego estaba ella. Autumn, a la que vais a conocer de cero. Ella, tan fácil, tan adorable. Fue genial ver la vida desde su punto de vista. Yo diría que Autumn es como un chute de energía positiva. Impulsiva, alegre, fuerte. Incluso aunque también esconda sus contradicciones. Y, claro, Jason es todo lo contrario. Si ella es risueña, él es más serio. Si ella no es de pensar mucho las cosas antes de lanzarse, él es de darle vueltas hasta desgastar algo. Si ella está dispuesta a dejarse llevar, él es más de intentar mantener el control.
Y juntos son… un poco caóticos.

¿Qué más…? Ah, el mensaje. O, bueno, parte de lo que quería trasmitir con la novela y que está ligado a Jason y su actitud. ¿Me preocupa? Un poco. Sé que no todo el mundo lo entenderá, pero para mí es importante que haya evolución, ver cómo los personajes crecen, y para que eso ocurra tiene que existir algo que cambiar; ya sabéis que los conflictos externos y yo no nos llevamos del todo bien, así que, como siempre, vuelvo a apostar por los propios personajes y sus miedos, sus inseguridades, sus errores, sus imperfecciones. Y esta vez quería hablar de muchas cosas. De la familia. De la amistad. De los celos. Del amor; pero, sobre todo, del amor bueno, el real para mí. Y en ocasiones hace falta saltar algunos obstáculos y mirarse bien al espejo para llegar a querer bien.

No quiero contar nada más que pueda destripar la lectura, aunque esta vez he sido muy escueta en la sinopsis. Con esta novela se cierra un proyecto que ha durado años, que me ha acompañado en el camino y me ha traído tantas cosas buenas que a veces resulta difícil dedicarle más de un minuto a las malas o las decepciones. Esta serie siempre será especial por eso, por sumarme, por ayudarme a mejorar, por lo bonito que ha sido tener la oportunidad de contar las historias de este grupo de amigos, entrelazarlas y verlos crecer con el paso de los años. Me gusta la idea de que cada una de ellas sea distinta a la anterior, pero de que aun así compartan un mismo espacio. Y ojalá la despedida esté a la altura. Ojalá también os saque una sonrisa llegar a la última página, descubrir qué se esconde tras esa casa azul, pasar un verano junto a ellos, verlos equivocarse, aprender, enamorarse y conocer a algún que otro personaje secundario que a mí me robó el corazón desde el principio. Ah, y en mi cuenta de spotify tenéis la lista de reproducción de las canciones que me acompañaron mientras escribía. Esta vez, el tablero de Pinterest os lo enseño más adelante porque está lleno de spoilers ;)

Ahora sí que sí. Les digo adiós. Los dejo con vosotros.

Pero tras las despedidas siempre hay comienzos y puesto que llevo un poco regular esto de actualizar, quería aprovechar esta entrada para contar algunas novedades. Lo primero y lo más importante, algo que ya comenté en Instagram: finalmente la bilogía Australia, la historia de Leah y Axel, no verá la luz este año a través de Amazon. ¿Por qué? Pues porque a veces llegan oportunidades inesperadas y toca tomar decisiones, sobre todo tratándose de uno de mis proyectos preferidos hasta la fecha, así que, eso, un poco de paciencia. En cuanto sepa algo más, lo anunciaré por redes.
Así que, en principio, no tengo nada previsto para finales de este 2018, pero ¿quién sabe? Hay alguna historia por ahí a medias que quiero terminar, así que todavía no lo cierro del todo de forma oficial y menos con lo que me gusta dejarme llevar e improvisar.
¿Y qué más…? Pues eso. Que, de proyectos acabados, a partir de hoy, solo está pendiente la bilogía. Y me queda nada para poner el punto y final a la historia de Rhys y Ginger, otra romántica adulta, con una estructura que me ha hecho disfrutar (y sufrir) mucho. Mi idea es dejarla en un cajón hasta 2020 (soy así de previsora), así que el resto, esos imprevistos que vayan surgiendo, imagino que los iré sacando por mi cuenta. Ya os contaré. De momento, este es el primer verano en el que de verdad voy a tomarme unas vacaciones sin tocar el teclado, ¡ya tocaba! Pero prometo seguir dando mucho la lata con nuevas historias.

4 comentarios

Acabe de leerlo ahora en mi Kindle. Me encantó!!!. Me quedo con ganas de un romance para Hunter. Aleida

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El mejor de la trilogía! Felicitaciones!

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Ame a Mike y Rachel, y estaba esperando por horas la historia de Jason. La verdad q m encanto, una verdadera locura. Me quedé super enamorada. Saludos

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Acabo de leerlo, me encantó. Usted terminó de forma hermosa y brillante la trilogía. Será que Hunter tendrá su historia?

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